18 jul. 2016

Reviviendo el portátil

Estos últimos días mi familia y yo hemos advertido que para mi inminente ingreso en la universidad puede ser necesario disponer de un ordenador portátil funcional.

El caso es que tengo uno. Ha sido el ordenador que lleva conmigo desde 2012 o 2011, y ha estado aguantando toda la tralla que le he metido hasta marzo de este año, cuando me regalaron un ordenador sobremesa por piezas. Lo cierto es que el portátil estaba bastante cascado, sobre todo con el tema de la refrigeración. Después de 5 años cogiendo polvo, era lo normal.

Durante el año estuve pensando en abrirlo y echarle un vistazo, a ver qué se podía hacer. Hoy me he decidido y lo he hecho, y el resultado no puede ser mejor. He conseguido acceder al bloque de refrigeración (el disipador), le he quitado el pegote de pelusa que tenía y he cambiado la pasta térmica. Ahora el ruido que hace es mínimo (como cuando lo compramos), lo cual es admirable tras las sesiones de túnel de viento que he tenido últimamente intentando darle uso.

Por supuesto, si hubiera habido dinero, le hubiera ampliado la memoria RAM a 8 GB, pero creo que tampoco va a hacer falta. El sistema operativo que está ahora mismo instalándose es Cloudready, una versión de Chrome OS de la que creo que ya he hablado aquí. Se trata de un kernel Linux con una interfaz minimalista basada en el navegador de Google, un sistema muy ligero y que necesita pocos recursos. Perfecto para darle una segunda vida a una tecnología que, aunque ya un poco pasada (no tanto, de hecho), perfectamente válida y usable.

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