1 may. 2016

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No, de verdad, no quiero. No quiero volver a posar mi mente en el suelo pegajoso y oscuro. Con lo que me ha costado emprender el vuelo no puedo caer ahora. He pasado rozando, y temo que próximamente voy a volver a cometer ese error, pero prometo que no tengo ningún interés en dejar de planear a la baja altura en la que estoy, pendiente de ascender y de estar cada vez más lejos del suelo, pero sin perderlo de vista.

1 comentario:

  1. Te animo a que continúes escribiendo el cuento, así, poco a poco.

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