13 ene. 2017

Blog cerrado :(

Con ésta entrada dejo constancia de que no planeo seguir escribiendo en este blog. No sé si la parada es temporal o no, pero por falta de tiempo e interés en otro tipo de proyectos, y con ánimo de centralizar más todos mis trabajos, no voy a prestar más atención a ésta página, aunque seguiré haciendo microblogging tras retomar mi cuenta de Twitter después de una necesaria limpieza. El enfoque es un pelín distinto, ya que me centro aún más en cosas de tecnología, Android y Linux, y todo lo que se me ocurra y me llame la atención.


Por si acaso, dejo aquí unos links para interesados:

- En @jorgeelalto escribo sobre tecnología y mi código (varios proyectos en marcha).

- En @7th_pyramid, mi cuenta de Twitter dedicada a mi música, pondré noticias sobre mis creaciones así como tweets sobre mezcla, síntesis y producción de audio en general. Tengo pensado programar contenido, así como poner "lo que me salga", que eso siempre está bien, aunque programado mejor. El objetivo es crear un poco de consistencia y que se transforme en una fuente de información para el que le sirva.

- Mi Bandcamp tiene toda la música subida y por subir. Descargas gratuitas, la mayoría en alta definición. Algunas con bonuses. Si os animáis, además, podéis donar algo también. Os prometo que todo lo que me llega va a parar a hacer más música en forma de plugins y samples.

- Tengo, además, una cosita nueva, se trata de la choza del código del séptimo faraón, porque quién iba a vivir (o más bien morir) en la séptima pirámide. Ahí, además de practicar mis maravillosas (léase con sarcasmo) técnicas de HTML creando una página desde cero absoluto y compatible con la mayoría de navegadores de los noventa, estoy colgando información (y, cuando haya, links) sobre mis proyectos de programación, en varios lenguajes y todos multiplataforma (viniendo de Linux no iba a ser otra cosa).

Qué decir que podéis mandarme lo que sea a mi Twitter o desde el contacto en Bandcamp.

De todas formas, el blog no va a cerrarse (de momento), sino que no voy a colgar más contenido. Esto lo hago sabiendo que mis publicaciones más famosas son las dos partes de un trabajo sobre plantas transgénicas de 3º de ESO, ya que si alguien se puede beneficiar de ello (léase copiarlo), pues mejor.

Gracias por haberme leído todo este tiempo.

Jorge :D

4 dic. 2016

Nueva música y algunos comentarios

Por fin he tenido tiempo para hacer carátulas nuevas, terminar de pulir temas sin acabar y empezar a subir y registrar. Hoy mismo acabo de publicar el primer tema de todos los que tengo sin sacar (unos 5 ahora mismo), la versión club de Sonrisa Amplia (originalmente (^-^), pero convertido en palabras tras mi primera colaboración con el Mix Challenge. Se puede escuchar y comprar desde aquí.

Ya no dejo descargas gratuitas en mi música porque no me merece la pena, y en realidad sobre todo porque si las cosas tienen un precio parecen mejores. En este caso, mis temas cuestan entre 50 céntimos y un euro, dependiendo de lo "buenos o malos" que sean, y de la cantidad. En realidad esto de hacer música y subirla como si alguien la fuera a comprar es más un ejercicio y una diversión que un trabajo real. A pesar de que me lleva tiempo (y mucho), no lo hago por cobrar, así que en realidad puedo hacer lo que me apetezca.

Todavía me faltan por subir unos 5 temas. Uno de ellos no lo voy a subir todavía porque está sin terminar, y los otros 4 van en dos grupos de dos cada uno más alguna otra cosilla. Espero que mole y quede todo bien ^^

31 oct. 2016

El panorama de los móviles inteligentes (otra vez)

Ha llegado, de nuevo, el momento de buscar un móvil que reemplace a los préstamos que he estado usando estos últimos meses (más bien años ya), y eso significa realizar una búsqueda sin descanso de los mejores dispositivos dentro de un rango de precios de entre 100 y 130€ (porque no considero necesario gastarse más dinero viendo la actual oferta). Bien, pues tras unos días comiéndome el coco, leyendo foros y comparando sin parar, me he dado cuenta de que el duopolio que tienen montado Google y Apple con la telefonía inteligente es muy real, y en general nocivo para todos.

A la mayoría de gente le importa poco el modelo del móvil que se vayan a comprar (aunque sí que hay algunos que sí se preocupan: Si no es el último buque insignia de Samsung, Sony o LG, con las malditas especificaciones de turno que no entienden, no les vale), pero hay personas como yo que sí miramos un poco antes de gastar el dinero de nuestros padres en basuras (véase el móvil chino que me compré hace tres años ya, o un móvil de 700€ que te dura dos años). Llevo los 4 años de usuario móvil con Android, y aunque no me deja nada insatisfecho, considero que es el momento de probar nuevas cosas. Estoy un poco aburrido de necesitar móviles de mayor potencia que mi ordenador para poder usar las cuatro aplicaciones que necesito a un ritmo más o menos decente, de quedarme sin actualizaciones y de no poder usar aplicaciones por ello, y de que en general este sistema flojee por diversos lugares. Pero creo que, sobre todo, estoy aburrido de usarlos y quiero probar cosas nuevas.

Así que, mientras navegaba por diversas tiendas, me topé con los móviles de Microsoft - esos que usan Windows Mobile - y no pintaban nada mal. Por 125€ tenías un Microsoft Lumia 640 XL de 5,7 pulgadas (que para ver documentos en clase está muy bien), soporte para SD (para la música), y sobre todo un rendimiento de lujo para las especificaciones modestas con las que cuenta (que en Android no te valen ni para ejecutar Whatsapp a la vez que el navegador mientras escuchas música, ni para llegar al final del día con batería suficiente).

Ahora bien, esto venía con un precio: el sistema operativo Windows Mobile. Por lo que he podido ver con móviles de amigos, es un software que funciona muy bien, no da muchos fallos y tiene bastantes características por las que merece la pena. Pero claro, tiene un problema bastante gordo (para mucha gente), y es la falta de aplicaciones. Aparte de Whatsapp, Twitter y alguna app fundamental más, esta escasez hace que los usuarios estén totalmente descontentos - nos ponemos en situación: si yo veo a mi amigo que tiene un Samsung usar Snapchat y yo también quiero pero tengo un Lumia, no voy a poder porque dicha plataforma no tiene un cliente para mi SO. El amigo tiene un móvil que seguramente le ha costado el doble que el mío a pesar de que su rendimiento efectivo se reduce a la mitad, pero como no tengo Snapchat, no estoy contento. Yo quiero Snapchat, y por eso abandono el Lumia y me compro un Samsung (o, si me quiero poner aún más cómodo, un iPhone). El desarrollador de aplicaciones, al ver cómo la mayoría de usuarios prefieren usar Android antes que Windows Mobile, centra sus esfuerzos en hacer software compatible con ese primer sistema, muchas veces abandonando el resto. En resumen, es un ciclo del que es difícil salir.

Yo en particular no tengo mucho problema con la falta de aplicaciones populares - con un navegador, aplicación de correo, música, Whatsapp (porque no me queda más remedio), la calculadora y algo donde apuntar tareas voy muy bien, sin distracciones inútiles. Y si además puedo elegir entre tener más con peor rendimiento o tener menos con mejor, voy de cabeza a esta segunda (de hecho, en estos móviles prestados que escaseaban en cuanto a potencia, he borrado incluso los servicios de Google para poder funcionar medio bien - eso significa ni Google Play, ni Drive, ni Gmail, ni nada de esta empresa). Pero sé que como yo hay muy poca gente.

Como siempre en la tecnología y las empresas, tus acciones (no las de la bolsa) dependen siempre del efecto que vayan a tener sobre tus clientes. Es por ello que, actualmente, los teléfonos de Microsoft están prácticamente extintos (si no me equivoco, han pasado de tener una cuota de mercado en España del 3,9% al 0,8%, cifras ridículas) a pesar de sus evidentes ventajas. Incluso Microsoft se centra en desarrollar sus aplicaciones (Office, OneDrive y otras) para Android e iOS antes que para sus propios dispositivos (!), medio abandonando así a su plataforma - aunque no del todo, porque sorprendentemente siguen recibiendo actualizaciones con gran frecuencia.

Básicamente, a nivel de usuario normal y corriente Windows Mobile no existe, pero a mí me gustaría darle una oportunidad a un sistema muy bien montado (parece mentira viendo el rendimiento de su equivalente en PC y sabiendo que comparten la base Windows NT) y que se merece recibir más cariño de desarrolladores y usuarios, aunque sé perfectamente que hay pocas posibilidades de que remonte y este duopolio formado por Android e iOS pase a ser un trío, y los usuarios tengamos mayor libertad de elegir el móvil que queremos usar.

18 jul. 2016

Reviviendo el portátil

Estos últimos días mi familia y yo hemos advertido que para mi inminente ingreso en la universidad puede ser necesario disponer de un ordenador portátil funcional.

El caso es que tengo uno. Ha sido el ordenador que lleva conmigo desde 2012 o 2011, y ha estado aguantando toda la tralla que le he metido hasta marzo de este año, cuando me regalaron un ordenador sobremesa por piezas. Lo cierto es que el portátil estaba bastante cascado, sobre todo con el tema de la refrigeración. Después de 5 años cogiendo polvo, era lo normal.

Durante el año estuve pensando en abrirlo y echarle un vistazo, a ver qué se podía hacer. Hoy me he decidido y lo he hecho, y el resultado no puede ser mejor. He conseguido acceder al bloque de refrigeración (el disipador), le he quitado el pegote de pelusa que tenía y he cambiado la pasta térmica. Ahora el ruido que hace es mínimo (como cuando lo compramos), lo cual es admirable tras las sesiones de túnel de viento que he tenido últimamente intentando darle uso.

Por supuesto, si hubiera habido dinero, le hubiera ampliado la memoria RAM a 8 GB, pero creo que tampoco va a hacer falta. El sistema operativo que está ahora mismo instalándose es Cloudready, una versión de Chrome OS de la que creo que ya he hablado aquí. Se trata de un kernel Linux con una interfaz minimalista basada en el navegador de Google, un sistema muy ligero y que necesita pocos recursos. Perfecto para darle una segunda vida a una tecnología que, aunque ya un poco pasada (no tanto, de hecho), perfectamente válida y usable.

6 jun. 2016

Discográfica Creative Commons

Ayer estuve mirando y preguntando en un foro de música y audio en castellano que suelo visitar, y creo que he medio tomado una decisión más para otro de mis proyectos.

Todos sabemos de qué va el tema del copyright en la música, todos sabemos que todos pirateamos música porque, simplemente, ahora mismo te puedes comprar 5 juegos por 1€, pero un álbum con 10 canciones te cuesta 15€, 20€ o lo que quieras pagar a partir de ahí.

A mi todo el tema de licencias, precios y demás me resulta una barrera infranqueable (como la metafísica para nuestro conocimiento, según Kant) en mi afán para colaborar con el artista y que siga trabajando en lo que le gusta. He pagado con mucho gusto 25€ por un compresor en formato VST frente a las empresas que por un producto la mitad de bueno te cobran 200€. He pagado 10€ encantado por un juego en fase beta a un desarrollador que va a vender ese juego a 20€ y no a 60€ cuando salga la versión final. Los modelos de negocio de Humble Bundle, Klanghelm, KV331 o Cockos, por ejemplo, me encantan, y creo que van más allá de ser una tienda: fomentan una filosofía económica a nivel de comercio-cliente diferente. Sí, al fin y al cabo te están vendiendo su producto, pero hay formas y formas de vender algo, y yo creo en otras formas alternativas. Y así como un precio justo, también hay que confiar más en el cliente si eso va a mejorar tu producto (aunque claro, para eso la gente tiene que cambiar también: no son sólo las tiendas). Por ejemplo, Cockos ofrece una versión demo de Reaper ilimitada, lo cual te permite probar el producto que vas a comprar sin ningún tipo de barrera. O Klanghelm, que te proporciona el software sin ningún tipo de sistema anticopia (que suelen ser molestos, por cierto).

Pero aunque hay ámbitos en los que ya van surgiendo estos modelos de negocio, en la escena musical vamos de mal en peor. Sí es cierto que hay páginas donde puedes comprar canciones sueltas (lo cual está bien), o puedes pagar mensualmente y escuchar toda la música que quieras (Spotify), pero no es suficiente.

A raíz de estos pensamientos míos, he pensado que quizás debería abrir yo una "discográfica" española (por supuesto), que vendiera música a precios justos (con el "paga lo que quieras", o "llévate toda la discografía con un descuento del 60%), con descargas digitales EN ALTA FIDELIDAD (no en mp3, por favor. Llevamos con ese maldito formato años y años, y durante estos años también se ha multiplicado la capacidad de nuestros dispositivos. ¿Por qué no comenzar a emplear FLAC, por ejemplo?). Ofrecería música de múltiples géneros, pero dentro de un ámbito determinado (electrónica, ¿no? Pues claro). Y lo más importante: música con licencias libres, Creative Commons, lo que se quiera, pero basta ya de copyright. Hay que proteger la obra de uno, pues claro: a nadie le gusta que la discográfica Sony (pedazo nombre) le robe los temas. Pero tenemos que poner todos de nuestra parte. Yo te doy libertad, aunque tienes que saber usarla.

Interesados en formar parte de este posible proyecto, por favor dejad un comentario o mandad un correo a mi dirección.

2 may. 2016

Sin opinión, por una vez

Una pequeña entrada para que juzguéis por vosotros mismos.

El sábado me pasé por el mercadillo de libros antiguos y de ocasión de Recoletos, en Madrid. En casi todos los puestos había al menos una edición de Mein Kampf de Adolf Hitler, expuesta de pie para llamar la atención de los ojeadores. Ninguna edición del manifiesto comunista de Karl Marx. 

También abundaban las obras de Nietzsche.

1 may. 2016

2

No, de verdad, no quiero. No quiero volver a posar mi mente en el suelo pegajoso y oscuro. Con lo que me ha costado emprender el vuelo no puedo caer ahora. He pasado rozando, y temo que próximamente voy a volver a cometer ese error, pero prometo que no tengo ningún interés en dejar de planear a la baja altura en la que estoy, pendiente de ascender y de estar cada vez más lejos del suelo, pero sin perderlo de vista.